Aria Host es el 'puesto de trabajo' de una IA: en vez de tener todo disperso, reúne en un solo entorno lo que necesita para operar —su memoria, sus credenciales, un navegador, los modelos de lenguaje y sus herramientas—. Puede alojar a Aria y a otras entidades a la vez, cada una con su propio espacio.
Corre primero en una máquina propia (local-first) y está pensado para mudarse a la nube sin reescribirlo. Cada pieza es un servicio independiente, así que se enciende, se prueba y se escala por separado.
La memoria usa búsqueda por significado (RAG) y queda separada por entidad. Las credenciales viven en un gestor de secretos cifrado —nunca en texto plano ni en los registros—, clasificadas por proyecto, servicio y cliente.
Todo se ofrece por una sola superficie de herramientas (un gateway MCP + API REST): memoria, secretos, navegador, modelos y ejecución de comandos. Los comandos corren en un contenedor aislado, no sobre tu equipo, y los proveedores de modelos son intercambiables —sin quedar atado a uno solo.
- Memoria RAG multi-entidad con búsqueda por significado
- Gestor de secretos cifrado (vault) por proyecto y servicio
- Navegador automatizado, motor multi-modelo y ejecución aislada
Una superficie única de herramientas (gateway MCP + REST) con la que la IA usa memoria, secretos, navegador, modelos y comandos.
API REST sobre cada servicio —memoria, vault, navegador y motor de modelos— con control de costos, más un gateway MCP para agentes.
